martes, 23 de octubre de 2007

LA CULPA FUE DE...

A la hora de analizar por qué las mujeres se han visto relegadas a un segundo plano de la historia, no podemos evitar pensar que fue algo malintencionado de unos cuantos eruditos dispuestos a ensalzar los logros masculinos en detrimento de los femeninos.

Las mujeres, seres inferiores por naturaleza, fueron las causantes de todos los males de la humanidad. Sino ellas, su madre, la primera mujer según las escrituras cristianas en la Biblia; Eva, la que se atrevió a querer ser como Dios. O mejor, la que se atrevió a tener el mismo conocimiento que Dios.

Tal vez, en lugar de indagar los motivos de la relegación histórica de la mujer, deberíamos hacerlo sobre el temor de los poderosos a que los menos agraciados tuvieran acceso a la información.

Bueno, no nos perdamos en el laberinto de una posible conspiración para mantener subyugados a los pobres ignorantes y escasos de recursos, intentemos analizar lo que tenemos.

Como por tradición familiar y social yo he sido educada bajo los auspicios de la iglesia católica apostólica romana (pero ni soy practicante, ni se si soy creyente y tengo muy claro que no me inspira ninguna confianza la iglesia), mis referencias religiosas parten de la Biblia. He de confesar que no la he leído, pero he estudiado religión en el colegio y he asistido a catequesis para poder hacer la comunión con nueve años. También he visto documentales, leído artículos, que me han puesto en contacto con los orígenes religiosos de la humanidad cristiana.

El hecho principal por el cual se cree a la mujer culpable de todos los males, fue el nacimiento o mejor dicho la creación de la raza humana por Dios (antes de continuar debemos tener en cuenta que por lo que yo se las escrituras sagradas fueron escritas por personas del género masculino).

Cuando Dios hubo creado el universo, la tierra, las plantas, los mares, la luz, los animales,… creó al hombre a su imagen y semejanza. Es decir, creó a un ser masculino (¿sabemos realmente si Dios tiene género y si es así, si es masculino o femenino?). Como vio que estaba sólo decidió crear una compañera para él. Según las escrituras le sumió en un profundo sueño, tomó una de sus costillas y creo a la mujer. La relación quedaría más o menos así: Dios creo la tierra, al hombre le creo de la tierra, a la mujer del hombre.

Ni siquiera se molestó en crear a la compañera de su creación de la misma materia, nació perteneciendo a él, siendo parte de él.

En fin, llegados a este punto, el hombre ya tenía compañía, podía disfrutar del paraíso que Dios había creado, de todo menos del árbol cuyo fruto era la manzana (aunque según he leído, parece ser que no se menciona en las sagradas escrituras que el fruto fuese la manzana, pero para no perdernos en suposiciones y continuar con la tradición, digamos que sí, que fue una manzana). Tenía prohibido tocarlo, comer su fruto; él y su compañera, por supuesto.

Sin embargo, uno de los animales creados por Dios, sibilino y retorcido por naturaleza, la serpiente, sintió ganas de rebelarse contra su Creador. Pensó que la mejor forma de hacerlo era a través de sus hijos, el hombre y la mujer. Se le ocurrió entonces la idea de convencerles para que desobedeciesen a Dios comiendo el fruto del árbol prohibido.

Imagino al reptil observando a los dos, intentando averiguar cual de ellos podía ser más vulnerable. Decidió que sería más fácil convencer a la mujer para llevar a cabo su misión. Así, un día que la mujer paseaba por el paraíso cerca del árbol prohibido, se acercó a ella y comenzó a convencerla para que comiera una de las apetitosas manzanas que estaban en el árbol. Al principio la mujer se negó, pero la serpiente, astuta y taimada, siguió exponiendo las razones por las que no pasaría nada si comía una manzana. Era inofensiva, Dios no se enfadaría, además, ¿por qué se empeñaba en prohibirles sólo ese árbol? La mujer, confiada y curiosa, terminó por hacer caso al reptil y comió una manzana. Disfrutó de su sabor y decidió que su compañero debía compartir aquel deleite.

El hombre se asustó, protestó, se negó al principio, pero la mujer, utilizando la misma técnica que la serpiente había utilizado con ella, convenció a su compañero para que comiese la fruta. En ese instante ambos vieron que estaban desnudos y un sentimiento nuevo que antes no habían tenido, apareció. La vergüenza.

Cuando Dios les llamó para hablar con ellos como todos los días, ambos se escondieron, temiendo que Dios les viese en ese estado. Entonces Dios se dio cuenta de que le habían desobedecido y su ira fue tremenda. La serpiente disfrutaba enormemente desde su escondite viendo la escena.

Expulsó Dios a sus hijos del paraíso. Condenó al hombre a trabajar para ganarse el pan con el sudor de su frente y a la mujer le deparó el tener su descendencia con dolor. La serpiente quedó maldita y condenada a arrastrarse para siempre por la tierra.

Ya entonces se distinguieron los roles de ambos sexos. El hombre ganaría el sustento de los suyos, la mujer los procrearía.

¿Les castigó Dios tan duramente por desobedecerle o por atreverse a querer saber? Les mantenía en la ignorancia, alimentados y cuidados, pero en la ignorancia.
Cuando los hombres escribieron este episodio, utilizaron el género femenino para describir a la taimada serpiente. Y fue la mujer, también del género femenino, quien llevó la desgracia al hombre, actuando casi de la misma forma que el reptil.

Tremendo. A partir de ahí, las protagonistas de la Biblia han caído casi todas en desgracia. Han sido muchas las causantes de las desgracias de los hombres. Otras han sido buenas mujeres, pero desde luego, con el punto de referencia masculino.

Otros leen en la Biblia un estatus de la mujer muy superior al que después les han dado los que se han dedicado a utilizar e interpretar las sagradas escrituras en su propio beneficio. En fin, una lucha que parece eterna.

Supongamos por un momento que la historia hubiese sucedido al revés. No intento burlarme de la fe de nadie ni caer en la herejía. Hoy por hoy no existe la Inquisición, pero si así fuera, yo sería una buena candidata a la hoguera, estoy segura de ello.

¿Y si Dios hubiese creado a las personas a su imagen y semejanza siendo del género femenino? Hubiese nacido primero la mujer (supongamos) y después hubiese creado al hombre de su costilla. Hubiese sido el hombre el taimado y curioso, y tal vez una serpiente masculina o cualquier otro animal del género masculino, quien le hubiese tentado a caer en desgracia. Pero, ¿hubiese sucumbido también la mujer? Digamos que sí, que también sucumbió ante la influencia del hombre. Entonces hubiesen sido igualmente expulsados del paraíso. ¿Habría castigado igual Dios femenino que Dios masculino a sus hijos? En ese caso, ¿qué castigo habrían recibido?

Probablemente el mismo, tal vez no. Pero la imagen de la mujer no habría salido tan mal parada, supongo.

Se que es una conjetura tan aventurada como estúpida, pero para eso tenemos los seres humanos el cerebro, para conjeturar e intentar ver las cosas de otra manera.

Sin embargo, no sólo en la Biblia sale muy mal parada la mujer como la emisaria de todos los males humanos. En la mitología griega fue otra mujer, Pandora, la que curiosa y desobediente a las instrucciones de su marido, abrió un cofre que contenía todos los males de la humanidad. El origen fue otro, pues Pandora fue enviada al hombre como castigo por así decirlo. Pero el final fue el mismo. Llevó todos los males a la humanidad por no poder aguantar su ansia de saber. Curioso, ¿verdad?

No puedo hablar de otras religiones, porque aún no las he estudiado, pero me parece cuanto menos interesante, que en ambos casos, se hayan castigado las ganas de conocer, disfrazadas de curiosidad malsana. Y si intentamos leer entre líneas, ¿no es cierto que lo que se castiga es el ansia de conocimiento?, ¿no se podría entender el mensaje: ignorantes estaréis mejor?

2 comentarios:

Mila dijo...

Hola Horacio,
De repente se me ocurrió revisar mi correo (soy una auténtica despistada) y encontré tu comentario. Te contesto a través del blog, no se si podrás leerlo. Tienes razón y te agradezco que te pasaras por la entrada. Llevo bastante tiempo sin escribir porque esta época es bastante complicada para mí, espero poder ponerme al día pronto.
Gracias de nuevo y un saludo.

joriol2005 dijo...

POESÍA  DEDICADA  A  LA  MUJER.

SOIS MANANTIAL DE PLACERES
SOIS DE LA VIDA LA ESENCIA
SI NO EXISTIERAIS MUJERES
TRISTE SERIA LA EXISTENCIA
 
SOIS PURAS COMO EL ARMIÑO
SANTOS SON VUESTROS QUEHACERES
AL VIEJO AL JOVEN Y AL NIÑO
CON VUESTRO AMOR Y CARIÑO
MANANTIALES SOIS DE PLACERES
 
SOIS DEL MUNDO LO MEJOR
SABIA FUE LA PROVIDENCIA
Y SABIO EL SUMO HACEDOR
MUJER CON VUESTRO AMOR
SOIS DE LA VIDA LA ESENCIA
 
OS HIZO EL ETERNO PADRE
Siempre habra quien sepa valoraros MILA

PARA MUY SANTOS QUEHACERES
Y ESPERO SABER OS CUADRE
JESÚS NO TENDRÍA MADRE
SI NO EXISTIERAIS MUJERES
 
QUE MI ALMA POR CREENCIA
SE INCLINE HACIA VUESTRO NOMBRE
AGUANTAROS CON PACIENCIA
SIN LA MUJER PARA EL HOMBRE
TRISTE SERIA LA EXISTENCIA
Felix
A ver que te parece esta poesia de Felix
Saludos de Jose Antonio Campos