miércoles, 16 de junio de 2010

Flora Tristán


Estoy leyéndome una biografía sobre Flora Tristán y hasta ahora tengo la sensación de que la autora se ha implicado mucho y más que plasmar hechos objetivos (personas estudiosas de la vida de Flora coinciden en que era una mujer que no podía dejar indiferente) me da la sensación que en ciertos momentos sus palabras son una crítica velada.
Flora que vivió a comienzos del siglo XIX actuó, creo yo, llevada por sus instintos. Unas veces acertó y otras erró, como nos sucede a todas las personas. Su infancia fue una especie de isla desierta en una sociedad que sufría enfermedades, tiranías, hipocresías,... y su adolescencia un choque brutal contra la realidad, que no la venció.
Saber que era hija ilegítima o natural de un hombre con fortuna peruano supuso un shock para ella, que siempre había pensado que sus padres estaban casados. Perdió pronto a su hermano, que murió de enfermedad, y vivió el resto del tiempo sola con su madre hasta que con diecisiete años se casó con un iluminador parisino -Andrè Chazal- que a la postre supuso una cadena perpetua.
La autora del libro cuenta que el instinto maternal (supuesto a todas las mujeres¿?) no despertó en Flora hasta que no tuvo a su hija Aline. Entonces más que instinto maternal fue una necesidad de protección lo que surgió en ella.
Nos cuenta la escritora que probablemente más que instinto maternal de lo que carecía Flora era de instinto familiar, del concepto de la familia, porque desde pequeña se había tenido que acostumbrar a vivir con su madre, pues su padre falleció cuando ella era muy pequeña.
Sea como fuere, y esto es una opinión personal, no creo que Flora estuviese obligada a tener ese instinto maternal. Por el hecho de ser mujer no se tiene ese instinto, a pesar de que la historia y la sociedad han hecho que toda aquella mujer que carezca de él se sienta como una especie de monstruo.
Su matrimonio fue un total y absoluto desastre, bien porque Flora esperaba algo más que lo que obtuvo, bien porque no se casó realmente enamorada (la autora defiende la tesis de que lo hizo para escapar de la sordidez y pobreza que rodeaba su vida), bien porque su esposo no obtuvo lo que deseaba, su amor incondicional.
En cualquier caso, Flora tuvo que huir de un marido que convirtió su amor por ella en odio fatal; y como las leyes de primeros del XIX en Francia no permitían el divorcio y le daban total y absoluto contral al marido sobre su mujer (debían firmar con el nombre del marido, no podían realizar ninguna acción judicial o de cualquier otra índole sin el consentimiento de él, la custodia de los hijos pertenecía en principio al padre, etc.) Andrè descubrió un filón cuando fue consciente de que tal vez no conseguiría que Flora le amase, pero podía hacerle la vida imposible gracias a esas leyes.
El nombre del libro es: Flora Tristán, pionera, revolucionaria y aventurera del siglo XIX. Evelyne Bloch-Dano. Maeva Ediciones.

Seguiré leyendo la vida de esta increíble mujer.

Introducción de Peregrinaciones de una paria, por Flora Tristán:

"Durante aquellos seis años de aislamiento, aprendí todo lo que está condenada a sufrir la mujer separada de su marido en medio de una sociedad que, por la más absurda de las contradicciones, ha conservado viejos prejuicios contra las mujeres que se hallan en esa posición tras haber abolido el divorcio y hecho casi imposible la separación de cuerpos. [...] No es, en esta sociedad que se vanagloria de su civilización, sino una desdichada paria a la que se cree hacer un favor cuando no se la insulta."

Un saludo, Mila.

5 comentarios:

Atenea dijo...

Hola Mila!! :) Cuánto tiempo!! :)

Leía tu post y moría de curiosidad por saber de qué libro se trataba aquel que habla de Flora Tristan y veo que es el mismo que es el mismo que tengo en mi casa :O, yo he estado leyendo parte de este libro, aunque por ahora he dejado esta lectura.

Tendría que terminar de leerlo para hablar con real objetividad sobre este, y mis recuerdos de lo leído no están tan frescos, aunque a mi no me gustó cuando la autora critica a Chabrié lo llama patético luego de su reacción al decirle Flora que lo dejaba, Bloch-Dano tilda a Chabrié de patético!!, me enfadé mucho, jajajaja, él fue tan devoto con Flora, la quería, sólo que ella tenía dudas de si él la aceptaría al enterarse de su verdadero pasado.

Últimamente me he vuelto bastante crítica con el feminismo actual, porque no me gustan muchas de las actitudes que se están asumiendo, no sé, veo ceguera e insensatez.

Un saludo Mila!

Atenea dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mila dijo...

Hola Atenea,
Sí, ha pasado mucho tiempo, pero bueno, aquí estamos de nuevo.
La verdad es que no me extraña que te hayas vuelto crítica con el feminismo actual. Yo también lo soy en ocasiones, porque más que ceguera e insensatez yo veo comodidad y "ya hemos llegado" en algunas actitudes. Y eso no es así, aún queda mucho por hacer.
P. ej. en España no fue hasta la segunda parte de la segunda mitad del siglo XX que la mujer podía abrir un cartilla sola o firmar como ella quisiera sin tener que pedir permiso al marido. Así que fíjate si nos dormimos ahora, después de tan sólo cuarenta años lo que puede pasar.
Me alegro de leerte. Un saludo, Mila.

César Coca Vargas dijo...

Saludos, recién empiezo a leer tu blog. La verdad que no conozco mucho de la vida de Flora Tristán, claro que sé lo fundamental, pero no podría darte una opinión acertada sobre su vida más íntima.

Aunque su pensamiento está claramente marcado. Creo que tiene indicios de lo sugiere el título de la biografía que estás leyendo.

Saludos, hasta otra oportunidad.

Mila dijo...

Hola César,
Yo ando en indagaciones sobre la vida de esta excepcional mujer. Hace tiempo que lo tenía pendiente y parece que ya ha llegado el momento de continúar leyendo sobre ella.
Supongo que es bastante difícil averiguar los detalles de la vida íntima de cualquier persona, pero siempre nos podemos acercar a las parcelas que estén relacionadas con el pensamiento de esa persona y su forma de actúar, sin ánimo de juzgar, sólo de constatar.
Lo que me ha llamado la atención de lo que he leído hasta ahora de este libro es que parece que algunas frases o palabras son un juicio negativo velado.
Cuando termine el libro os contaré.
Gracias por pasarte por el blog.
Un saludo, Mila.